El nuevo espacio de formación comenzó con un panel sobre opinión pública, datos y campaña permanente.
La Asociación Argentina de Consultoras y Consultores Políticos (ASACOP) puso en marcha el ciclo #ComPol Buenos Aires, una iniciativa que recorrerá distintos puntos de la provincia para promover espacios de formación, intercambio y reflexión sobre los desafíos actuales de la comunicación política.
La actividad inaugural se realizó el martes 23 de junio en el Aula Magna de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM). El primer encuentro estuvo dedicado a «Opinión pública, datos y campaña permanente», un eje central para comprender la evolución de las campañas y la construcción de estrategias políticas.

El panel reunió a María Anzano, Lucas Raffo y Giuliana Zocco, especialistas en opinión pública, campañas y gobierno. La moderación estuvo a cargo del consultor y docente Manuel Zunino.
Un espacio para debatir la política actual
Durante la jornada se abordaron los cambios en la investigación social y electoral, la interpretación de los climas de opinión, la segmentación de públicos y el diseño de estrategias políticas en contextos cada vez más complejos y dinámicos.
La actividad convocó a estudiantes de las licenciaturas en Comunicación y en Producción de Contenidos, y contó con el acompañamiento de los Departamentos de Humanidades y Ciencias Sociales y de la Escuela de Artes de la UNLaM. ASACOP agradece especialmente a la universidad por su compromiso con esta iniciativa.

Formación con mirada federal
Con esta primera actividad, #ComPol Buenos Aires inicia un recorrido por distintas ciudades de la provincia con el propósito de acercar a estudiantes, profesionales y equipos de trabajo las herramientas y los debates que hoy atraviesan a la consultoría y la comunicación política.
La elección de la Universidad Nacional de La Matanza como sede inaugural también tiene un fuerte valor institucional. Con casi 90.000 estudiantes, es la cuarta universidad más grande de la Argentina y uno de los principales espacios de acceso a la educación superior del país. Allí, ocho de cada diez estudiantes son la primera generación universitaria de sus familias, una característica que refleja el impacto social y educativo de la institución.
